Según un reciente informe de The Information, es posible que Tesla realice la primera demostración pública de su nuevo modelo Roadster este mes en el campo de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas. El momento más llamativo será una exhibición de 'suspensión' impulsada por propulsores de gas frío desarrollados por SpaceX.
No obstante, esta demostración se llevará a cabo estrictamente sin ocupantes: el vehículo será operado íntegramente mediante control remoto Farizon, y el público deberá mantenerse a cientos de yardas de distancia. La razón radica en el elevadísimo nivel de ruido generado por dicho sistema de propulsión, capaz de causar daños auditivos. Por ahora no se sabe si Tesla realizará una transmisión en directo o simplemente publicará posteriormente un vídeo editado.
Cabe destacar que este plan de demostración ha sido considerablemente simplificado. En etapas iniciales, la idea interna contemplaba acelerar el Roadster sobre una pista magnética, hacerlo circular boca abajo, enderezarlo de forma autónoma y luego mantenerlo suspendido; dicha versión fue presentada previamente a Elon Musk, pero posteriormente fue pospuesta y progresivamente reducida. Una fuente cercana reveló: «Al principio prácticamente estábamos construyendo un avión; al final terminamos con algo mucho más cercano a un efecto de 'suspensión'».
El informe también desvela la trayectoria de desarrollo del Roadster a lo largo de varios años. En 2022, el equipo de diseño de Tesla trabajaba simultáneamente en dos versiones: una adaptada mediante estiramiento de la plataforma Model S Plaid; y otra completamente nueva, basada en una estructura monocasco ultraligera de fibra de carbono. Musk optó definitivamente por esta última y exigió al equipo: «Háganlo bien, o ni lo hagan». Esta decisión supuso abandonar por completo la reutilización de arquitecturas existentes y marcó el paso firme de Tesla hacia un desarrollo genuino de superdeportivo — para lo cual la empresa incluso reclutó ingenieros experimentados desde Italia, entre ellos Stefan Nothdurfter, exdirector de ingeniería de carrocería de Lamborghini.
El diseño exterior ha pasado por múltiples iteraciones: inicialmente inspirado en el Lamborghini Countach, luego orientado hacia el avión espía Lockheed SR-71 «Blackbird», cuyo nombre interno «A71» deriva precisamente de ese modelo. Hasta 2025, la estética se ha ido refinando, integrando elementos de versiones anteriores, y ya a finales del año pasado se completó un prototipo funcional de dos plazas (con puertas tipo mariposa). El diseñador jefe Franz von Holzhausen declaró la semana pasada que el Roadster «llegará muy pronto».
Es importante subrayar que el modelo limitado mostrado en esta demostración no es un vehículo de producción: carece de homologación para circular legalmente por vías públicas y su precio estimado asciende a cientos de miles, incluso millones, de dólares. Internamente, Tesla ha analizado la posibilidad de imitar el proyecto Ferrari XX, ofreciéndolo únicamente a un número muy reducido de fans extremos, con conducción exclusiva en instalaciones profesionales y bajo supervisión. Otra propuesta contemplaba eliminar el asiento del copiloto e instalar los propulsores, pero en la configuración actual, no es posible conducir con personas a bordo mientras los propulsores están activos: el ruido sigue siendo una limitación técnica insalvable.
Por otro lado, los usuarios que en 2017 pagaron un depósito de 50 000 dólares para la versión estándar o de 250 000 dólares para la edición fundador siguen esperando aún la entrega. Este proyecto ha visto postergado su plazo de lanzamiento al menos ocho veces. Incluso Musk bromeó sobre estos clientes «de larga paciencia» durante una junta de accionistas. En mayo de este año, Tesla presentó nuevas solicitudes de marca registrada para el Roadster, constituyendo la evidencia pública más tangible y reciente de avances reales.
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