Chery solicita nueva patente de batería sólida de sulfuro, apuntando a una densidad energética de 600 Wh/kg

Recubrimiento con enlaces químicos superficiales para suprimir la degradación interfacial y allanar el camino hacia la producción en serie en 2027

El departamento de sistemas de propulsión desarrollados internamente de Chery ha dado a conocer recientemente una patente clave sobre tecnología de baterías sólidas, centrada en el desafío de la estabilidad interfacial de los electrolitos de sulfuro. Esta patente (número de publicación CN122348252A) ya se ha registrado ante la Oficina Nacional de Propiedad Intelectual de China, con el objetivo de resolver el problema generalizado de la degradación estructural interfacial que experimentan las baterías sólidas de próxima generación durante ciclos de carga y descarga a alta tasa. Según informes de prensa, esta tecnología podría aplicarse a la futura plataforma de vehículos eléctricos premium de Chery.

Vista frontal del nuevo QQ3 modelo 2026

La vía técnica descrita en la patente emplea un recubrimiento funcional unido directamente mediante enlaces químicos a la superficie del sustrato electrolítico de sulfuro, abandonando los métodos tradicionales de aislamiento físico y optando, en su lugar, por una conexión química a nivel molecular. Este enfoque permite inhibir eficazmente las tensiones interfaciales y el colapso estructural provocados por la migración acelerada de iones de litio, mejorando así la durabilidad cíclica de la batería bajo condiciones de carga rápida. Esta modificación superficial se convertirá en una de las arquitecturas fundamentales para los futuros sistemas de baterías sólidas de Chery, caracterizados por alta potencia y larga vida útil.

Actualmente, el principal obstáculo técnico de las baterías sólidas basadas en sulfuro sigue siendo la elevada impedancia interfacial entre electrodo y electrolito. La solución propuesta por Chery regula activamente la cinética de las reacciones electroquímicas mediante grupos funcionales activos presentes en el recubrimiento, garantizando una transmisión uniforme de iones en la región fronteriza. Esta estrategia de estabilización química resuena tecnológicamente con patentes similares recientemente divulgadas por empresas líderes nacionales como BYD y CATL: por ejemplo, BYD presentó previamente una patente sobre la estabilidad térmica de baterías de sulfuro; CATL, por su parte, propuso un diseño específico de interfaz para suprimir la turbulencia del flujo iónico. La vía de recubrimiento químico desarrollada por Chery constituye una variante mecánica independiente, orientada a lograr un nivel equivalente de fiabilidad a largo plazo de la batería.

Esta patente se publica en un momento crucial, coincidiendo con la promoción nacional de pilotos industriales para baterías sólidas. En una conferencia anterior sobre tecnología de baterías, Chery presentó su batería sólida autodesarrollada «Rinoceronte S», estableciendo explícitamente los 600 Wh/kg como su objetivo final de densidad energética. Según su hoja de ruta, esta batería de alta densidad basada en sulfuro se integrará progresivamente en varios modelos de vehículos de pasajeros de producción en serie, con una ventana temporal orientada a la fabricación en pequeña escala a partir de 2027.

Aprovechando su sede central en Wuhu — con un capital social superior a los 5.800 millones de yuanes (unos 855 millones de dólares estadounidenses) — y una cartera de 27.153 patentes registradas, Chery ha construido un ecosistema tecnológico integral y autónomo que abarca toda la cadena de valor, además de poseer participaciones mayoritarias en 68 empresas automotrices y de suministro. Esta capacidad de integración vertical le permite seguir invirtiendo de forma sostenida en investigación y desarrollo fundamental en electroquímica, reduciendo su dependencia tecnológica respecto a los proveedores externos de baterías.

No obstante, la comercialización masiva de baterías totalmente sólidas aún enfrenta limitaciones prácticas. CATL reconoció recientemente que, debido a los costos de fabricación y al grado de madurez de los procesos, su aplicación a gran escala «aún requerirá varios años». El consenso sectorial indica que, en conjunto, las baterías sólidas chinas siguen ubicadas en el nivel 4 del sistema de madurez tecnológica de nueve niveles (nivel de validación). La optimización química interfacial propuesta por Chery se considera un paso clave para acelerar la superación de la etapa de prototipado industrial y respaldar su objetivo de despliegue en flotas para 2027.

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