Zoox obtiene la primera licencia comercial estadounidense para taxis robot sin volante

La NHTSA autoriza su despliegue de hasta 5000 vehículos totalmente autónomos en dos años, pero prohíbe su venta al público

La empresa de conducción autónoma Zoox, perteneciente a Amazon, obtuvo el 29 de julio la aprobación de la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) para operar comercialmente taxis robot totalmente autónomos — sin volante ni pedales — bajo condiciones específicas. Se trata de la primera exención de este tipo otorgada en Estados Unidos a vehículos puramente autónomos, marcando un hito clave para la industria de la conducción autónoma.

Según confirmó la NHTSA el 30 de julio, esta exención permite a Zoox desplegar, durante los próximos dos años, un máximo de 2500 vehículos eléctricos autónomos propios por año. Este modelo presenta un diseño único «tipo compartimento», elimina por completo la posición de conductor y cuenta con dos filas de asientos orientados hacia el interior; alcanza una velocidad máxima de Suda 75 millas por hora (aproximadamente 121 km/h) y carece tanto de volante como de pedal de acelerador y freno.

Jonathan Morrison, administrador de la NHTSA, declaró a Reuters que la agencia reguladora consideró que el vehículo de Zoox supera «de forma inequívoca» los estándares federales de seguridad para vehículos convencionales, lo que justifica la exención de ciertos requisitos obligatorios de control manual. No obstante, enfatizó: «Seguimos necesitando garantizar que los sistemas de conducción autónoma funcionen de forma continua y adecuada en entornos reales de carretera».

Como condición de la exención, Zoox asume obligaciones regulatorias adicionales: debe informar en tiempo real sobre colisiones, detenciones anómalas u otros incidentes; todos los operadores de supervisión deben estar ubicados físicamente en territorio estadounidense; y deberá publicar mapas electrónicos actualizados de sus zonas de operación. Actualmente, Zoox ya realiza pruebas con pasajeros en zonas de Las Vegas y San Francisco, y esta licencia le permitirá cobrar tarifas a los usuarios, siempre que cuente previamente con las autorizaciones estatales y locales correspondientes.

Cabe destacar que dicha licencia se limita exclusivamente a la operación comercial: Zoox no podrá vender al público ni un solo ejemplar de este modelo. Asimismo, la NHTSA se reserva el derecho de revocar inmediatamente la exención si detecta riesgos importantes para la seguridad.

El marco regulatorio avanza a ritmo acelerado para adaptarse a los cambios tecnológicos. Morrison reveló que la NHTSA planea emitir, antes del final del mandato del gobierno de Trump, su primera norma federal integral sobre seguridad para sistemas de conducción autónoma, además de revisar múltiples regulaciones antiguas basadas en la figura del conductor humano, como las que exigen obligatoriamente el pedal de freno o los espejos retrovisores.

Al mismo tiempo, la presión regulatoria también se intensifica. A principios de este mes, la NHTSA envió cartas a varias empresas de conducción autónoma exigiéndoles «corregir de inmediato» comportamientos de alto riesgo, tales como interferencias con operativos policiales, ingreso indebido a zonas de obras, permanencia prolongada en intersecciones inundadas o incapacidad para detectar humo denso. Como consecuencia, Zoox ha retirado su flota de prueba de 105 vehículos para realizar actualizaciones de software destinadas a mejorar la detección de humo en escenarios de emergencia.

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