Tras ocho años, el BMW X5 —el SUV deportivo (SAV) de gama alta y tamaño medio-grande— renueva por quinta vez su generación. BMW ha confirmado que el X5 de quinta generación (código G65) ha completado toda su calibración final en la planta de Spartanburg, Estados Unidos, y está a punto de estrenarse mundialmente, inaugurando así un nuevo ciclo tecnológico para este modelo legendario, líder ininterrumpido en la categoría de SUV deportivos (SAV) desde su lanzamiento en 1999.

En 1999, la primera generación del X5 (E53) irrumpió en el mercado al integrar por primera vez en una carrocería alta las características propias de los automóviles: reparto de peso 50:50, dirección precisa y chasis optimizado para dinamismo. Así rompió definitivamente el paradigma dominante de la época, según el cual los SUV debían priorizar únicamente la capacidad off-road, creando la nueva categoría «SAV» (SUV Deportivo). Durante su desarrollo, los ingenieros rechazaron repetidamente diseños de carrocería y chasis para preservar la excelencia en manejo, incluso sacrificando parámetros de capacidad todo terreno —una decisión radical que le ha valido al X5 liderar su segmento durante 25 años consecutivos.
El X5 de quinta generación (G65) es la primera plataforma de producción de BMW capaz de alojar simultáneamente cinco vías energéticas: motores de gasolina de 2.0 T y 3.0 T con sistema de 48 V, versiones híbridas enchufables de alto rendimiento, el modelo 100 % eléctrico iX5 y, además, un sistema de pila de combustible de hidrógeno para el futuro. Así cubre toda la gama, desde las soluciones de movilidad actuales hasta las tecnologías energéticas más avanzadas. En particular, el iX5 eléctrico incorporará por primera vez el sistema de propulsión eDrive de sexta generación de BMW, una plataforma de alta tensión de 800 V y baterías cilíndricas de gran capacidad, junto con tracción integral eléctrica xDrive de doble motor, mejorando simultáneamente rendimiento y eficiencia energética. Por su parte, la versión de hidrógeno —prevista para su lanzamiento en 2028— utilizará un innovador módulo plano de almacenamiento de hidrógeno en fibra de carbono que no ocupa espacio en la cabina y permite la producción flexible en línea compartida con otros modelos multienergéticos.
En cuanto al chasis, el nuevo X5 incluye de serie el nuevo chasis central «Corazón Alegre», cuya potencia computacional es 10 veces superior a la de la generación anterior, permitiendo una coordinación milimétrica entre la entrega de potencia, la respuesta de frenado, la lógica de dirección y la estrategia de recuperación de energía. Además, todas las versiones cuentan con suspensión electrónica adaptativa de serie, y se ofrece como opción la suspensión neumática de doble eje y llantas de 23 pulgadas, garantizando comodidad en cruceros, agilidad en curvas y estabilidad extrema bajo cargas máximas.
En materia de conducción asistida, el X5 de quinta generación incorpora un nuevo sistema asistencial de nivel SAE L2, centrado en la filosofía de «coexistencia hombre-máquina»: funciones como mantenimiento activo de carril, evasión automática y protección lateral contra colisiones permanecen en modo de espera silencioso, interviniendo de forma natural y discreta, siempre respetando el control total del conductor. Estos 25 años de evolución no solo reflejan la historia de producto del X5, sino también la profunda transformación de la filosofía automotriz de BMW: de definir una categoría a abrazar múltiples fuentes energéticas, y de la precisión mecánica a la sinergia integral entre hardware y software.
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