Se ha dado a conocer el resultado del estudio independiente más extenso hasta la fecha sobre la salud de las baterías de vehículos eléctricos (VE) de segunda mano: el Mercedes-Benz EQA, el Hyundai IONIQ 5 y el BMW i4 mantienen, tras 150 000 km de uso, los tres mejores niveles de salud de batería (SoH), con un 94,0 %, un 93,8 % y un 93,6 % respectivamente, superando claramente a la mayoría de sus competidores en su segmento.
Este informe fue elaborado por AVILOO, empresa austriaca especializada en diagnóstico de baterías, que empleó su sistema de prueba FLASH para realizar mediciones físicas de baterías en más de 500 000 vehículos eléctricos de segunda mano procedentes de Europa, Norteamérica, Sudamérica, Australia y Asia. El estudio abarca 20 modelos principales, con un seguimiento máximo por modelo de hasta 150 000 km (aproximadamente 93 000 millas). El SoH (State of Health) indica el porcentaje de capacidad útil actual respecto a la capacidad nominal original, y está directamente vinculado al alcance real: un SoH del 94 % significa que el vehículo conserva aproximadamente el 94 % de su autonomía nominal de fábrica.
Los datos muestran que el IONIQ 5 destaca especialmente en tramos de bajo kilometraje: a los 50 000 km alcanza un SoH del 97,1 %, el más alto de toda la lista; sin embargo, conforme aumenta el kilometraje, el EQA y el i4 logran superarlo gracias a curvas de degradación más estables. El Hyundai Kona EV y el Volvo XC40 Recharge ocupan las siguientes posiciones, con un SoH superior al 92,7 % tras 150 000 km. Por su parte, el Tesla Model 3 registra un 88,9 %, quedando penúltimo, mientras que el Model Y alcanza un 90,3 %: aunque ambos valores están por debajo de los modelos alemanes líderes, siguen dentro del rango aceptable para la industria.
El estudio también señala que los vehículos con baterías de menor capacidad tienden a degradarse más rápidamente: el Nissan Leaf ZE1 (86,7 %), el MINI Cooper SE (87,1 %) y el Renault Zoe (87,3 %) cierran la tabla, principalmente porque las baterías de unos 40 kWh requieren una mayor frecuencia de ciclos de carga y descarga para recorrer distancias equivalentes, acelerando así su envejecimiento. Cabe destacar que, en otro estudio previo de AVILOO centrado específicamente en baterías de litio-ferrofosfato (LFP), los modelos Tesla equipados con esta química mostraron un mejor control de la degradación frente a las versiones de níquel del Model 3.
El informe subraya que la mediana es solo un valor estadístico de referencia: la diferencia individual de SoH dentro de un mismo modelo puede llegar a ser de hasta 13,5 puntos porcentuales, lo que equivale a una diferencia real de decenas de kilómetros en autonomía. Además, los valores de SoH mostrados en los cuadros de instrumentos varían según los algoritmos propietarios de cada fabricante y carecen de comparabilidad entre marcas. Por tanto, al comprar un vehículo eléctrico de segunda mano, confiar únicamente en tablas de especificaciones o lecturas de pantalla resulta insuficiente para evaluar el estado real de la batería, convirtiendo las inspecciones profesionales de terceros en un paso cada vez más indispensable.
La prueba FLASH de AVILOO se conecta mediante el puerto OBD y calcula el SoH utilizando un modelo estadístico entrenado con datos reales de millones de vehículos, evitando así las limitaciones inherentes a los datos autodeclarados por los sistemas BMS de los fabricantes. Este método ya cuenta con certificaciones de TÜV y CARA, y ha sido designado como solución independiente preferida para detección de baterías por los concesionarios autorizados europeos de Mercedes-Benz, Volvo y Porsche. Este verano, la compañía también lanzó en 12 países europeos un servicio de garantía para baterías, comprometiéndose a indemnizar hasta 3000 euros si el SoH cae por debajo del umbral acordado durante el primer año.
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