El mismo día en que Tim Cook dejó oficialmente su cargo como CEO de Apple, se anunciaron dos importantes novedades en el ámbito estadounidense de los vehículos comerciales eléctricos: la startup Slate Auto anunció que lanzará una versión de pick-up compacta eléctrica con caja alta; mientras tanto, Waev presentó su nuevo camión de arrastre eléctrico Tiger con batería de litio, diseñado específicamente para operaciones intensivas y de bajo costo.
Según informes, esta variante con caja alta de Slate Auto busca incrementar significativamente el volumen de carga y la utilidad práctica del vehículo, ampliando así sus aplicaciones dirigidas a clientes comerciales y pequeñas empresas. Actualmente ya está disponible para reserva anticipada, aunque aún no se han revelado fechas de lanzamiento, autonomía, precios u otros datos técnicos clave. Como startup respaldada por Jeff Bezos, Slate Auto intenta incursionar en el tradicional mercado de las pick-up mediante un diseño modular y configuraciones flexibles, desafiando la posición dominante de fabricantes consolidados como Ford.
Al mismo tiempo, el camión de arrastre eléctrico Tiger de Waev ha generado interés en la industria. Según sus especificaciones oficiales, puede remolcar cargas superiores a 60 000 libras (aproximadamente 27,2 toneladas) de forma continua y confiable bajo cualquier condición climática, igualando el rendimiento de equipos diésel pesados equivalentes. La empresa subraya que su costo anual de operación es casi 20 000 dólares estadounidenses inferior al de competidores diésel de su misma categoría — una ventaja que podría acelerar la sustitución eléctrica en entornos cerrados como aeropuertos y centros logísticos. Previamente, un aeropuerto de Ontario (Canadá) ya planeó invertir 5,5 millones de dólares estadounidenses en la adquisición de equipos eléctricos de apoyo en tierra, incluido el Tiger.
Cabe destacar que ninguno de los dos anuncios revela parámetros técnicos fundamentales como capacidad de la batería, potencia del motor o tiempos de recarga, ni tampoco aclara si los vehículos cuentan ya con certificación para producción en serie o han iniciado entregas. En la actualidad, toda la información proviene exclusivamente de comunicados corporativos, sin verificación independiente ni datos de pruebas reales por parte de usuarios.
Los analistas consideran que, en un contexto global de transición ecológica en aeropuertos y aceleración de la electrificación del transporte comercial urbano de corta distancia, este tipo de vehículos eléctricos especializados — centrados en escenarios concretos y destacados por su ventaja en el TCO (costo total de propiedad) — podrían convertirse en un punto clave para la próxima fase de implementación industrial. Sin embargo, su aplicación a gran escala dependerá aún de múltiples factores, entre ellos la adaptabilidad de la infraestructura, la cobertura de la red de posventa y la aceptación por parte de los clientes finales.
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