Un grupo de principales tenedores de bonos está impugnando ante los tribunales estadounidenses la solicitud de reconocimiento, bajo el Capítulo 15 de la Ley de Quiebras de EE.UU., del proceso de reestructuración financiera que Grupo Antolin inició en España. Los acreedores argumentan que dicho caso debería ser desestimado o trasladado a una jurisdicción más adecuada.
Los acreedores cuestionan la legalidad y equidad del procedimiento
Esta moción de impugnación fue presentada formalmente el 28 de julio ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York, constituyendo el primer desafío jurídico sustancial que enfrenta Antolin desde su anuncio, en junio, de iniciar una reestructuración de deudas en territorio español. Antolin es un fabricante líder mundial de sistemas de interiores automotrices y también una de las mayores empresas de inyección de plásticos en América del Norte.
Los impugnadores señalan que el plan de reestructuración favorece claramente a los prestamistas bancarios, mientras impone pérdidas sustanciales a los tenedores de bonos: una de las alternativas propuestas exige que estos acepten una reducción del 32,5 % del capital principal, manteniendo al mismo tiempo el control familiar sobre la empresa. Además, los acreedores subrayan que las principales entidades operativas de Antolin en EE.UU. están ubicadas en Michigan, Alabama, Kentucky y Missouri — no en Nueva York —, por lo que consideran que este tribunal no es la jurisdicción competente.
Presión financiera creciente
Según los últimos resultados trimestrales de Antolin, las ventas del primer trimestre de 2026 descendieron un 13,5 %, alcanzando los 852 millones de euros (aproximadamente 997 millones de dólares), mientras que el EBITDA se redujo un 30,4 %, hasta 66,4 millones de euros (78 millones de dólares); la utilidad operativa cayó casi un 74 %. Aunque en ese período se registró una utilidad neta de 72,5 millones de euros (85 millones de dólares), dicha cifra se debió principalmente a ingresos extraordinarios derivados de la venta de tres filiales en la India, sin reflejar ninguna mejora en el negocio principal.
La compañía advierte además que, debido a múltiples factores — ajustes globales de aranceles, tensiones geopolíticas, riesgos en la cadena de suministro, aumento de costos y desaceleración de la demanda final —, se prevé una caída en la producción mundial de vehículos ligeros durante 2026; S&P Global Mobility ya ha rebajado su previsión anual de producción en 1,2 millones de unidades. Al cierre del primer trimestre, la deuda total de Antolin ascendía a 1.330 millones de euros (1.560 millones de dólares), y la empresa reconoce que, si la presión sobre su flujo de caja persiste, podría verse obligada a vender activos, buscar financiación adicional o reiniciar una reestructuración de deudas.
Avances en la reestructuración y situación operativa actual
El plan de reestructuración anunciado por Antolin en junio tiene como objetivo prorrogar los vencimientos de la deuda, inyectar nuevos fondos de capital de trabajo y reestructurar más de 1.000 millones de euros (1.170 millones de dólares) de pasivos, con el respaldo mayoritario de sus prestamistas bancarios. Actualmente, la compañía opera 111 plantas de fabricación en 23 países, incluidas 10 instalaciones en Estados Unidos; su negocio norteamericano de inyección de plásticos ocupa el séptimo puesto en el ranking 2026 de fabricantes de inyección de plásticos de América del Norte, publicado por *Plastics News*, con ventas anuales estimadas en 985 millones de dólares y una plantilla de aproximadamente 3.500 empleados.
Antolin afirma que, independientemente del resultado del procedimiento de quiebra en EE.UU., todas sus operaciones globales — incluidas sus fábricas norteamericanas — continuarán funcionando con normalidad. La audiencia clave de este caso está programada para el 19 de agosto.
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